29 dic. 2012

''ESTOY ENAMORADA,TRANQUILA Y CONTENTA"








Está recién casada con el economista Martín Lousteau. 
Se fue un tiempo con él a Estados Unidos. 
Volvió embarazadísima y feliz con su panza.  
A los 38, la actriz multipremiada de “Lalola” y 
“Los Pells” y que este año se lució en “Dos más dos”,
 espera a su primer hijo para enero. En esta charla 
se sincera y dice que por primera vez 
tiene un proyecto de a dos. 
María Laura Santillán / Clarín MUJER

    Tenés fecha para el 24 de enero. ¡Es inminente!
Sí, para mí va a tardar más. Cuando me dijeron la fecha, la olvidé.
 Mis preguntas al médico eran raras. ¿Hay que reservar habitación 
como si fuera un hotel? ¿Pido un taxi o voy en auto? ¿Llego y qué digo:
 “Vengo a tener un chico ahora”? (risas) Supongo que tendré 
una charla con la partera y ella me dirá.

¿No fuiste todavía al curso de pre-parto?
Intenté en EE.UU., pero se largó a nevar. Dicen que llegado el momento,
 el chico sale solo. Voy a practicar durante el mes y medio 
que me queda. He improvisado un montón en mi vida.

¿Esto fue una improvisación también?
No, fue una sorpresa, pero no una improvisación. Estaba en los
 planes irnos de viaje, tener un hijo, comprar una casa. Y llegó 
todo junto. Primero nos habíamos ido a vivir juntos y después 
nos fuimos de viaje para acompañarnos en proyectos que a 
cada uno le habían salido.

La panza es chiquita. ¿A qué se debe?
El chico es flaco como la madre. No estoy con el hambre de la 
embarazada, al revés. Me empecé a aburrir de comer. A mí me
 gusta mucho comer y pensé que esto iba a ser un camino de
 ida, que en este estado iba a ser peor. Siempre me cuidé mucho.
 Mi programa favorito es cocinar, juntarme a comer con amigos. 
Hago mucho deporte para poder comer todo lo que quiero: baile,
 yoga, entreno fuerte, en una época corría.

¿Casa nueva y de los dos?
La casa es nuestra. Era una de las condiciones, los dos queríamos
 que fuera así. Algo nuevo que empezábamos los dos.

¿Qué cambia cuando es de los dos?
Que no estás invadiendo el lugar del otro o haciéndole un lugar 
al otro. Yo nunca había dejado mi casa para ir a vivir con alguien.
 Siempre tuve mi lugar desde los 23 años que me fui a vivir sola.
 Tengo 38. Yo siempre fui del “vamos viendo”.

El amor te encontró linda.
Deteriorada (risas). Cuando lo conocí a Martín estaba trabajando mucho,
 cansada, con una de esas gripes que voltean. No sabía que lo iba a ver.

¿Él te quería conocer?
Nos querían presentar, lo evitamos. Y un día yo fui a la casa de 
unos amigos
 y él estaba.Tardamos dos o tres meses en concretar una cita.
Si salíamos 
a la calle, era un escándalo. ¿Adónde íbamos a ir? Yo no quería
ir a la casa
 de él ni que venga a la mía. Fui yo la que tardé en confirmar. 
Vino bien 
porque a los hombres les gusta que sea todo difícil. 
Igual, una negativa 
más y ya no me volvía a llamar.
¿Qué le decías?
Que no tenía ganas de exponerme, que me vieran con él,
 me ponía nerviosa, me daba angustia.

¿Cómo fue la primera vez que se vieron a solas?
Tuve que juntar fuerzas e ir a su casa. A mí no me molesta que me vean 
¿pero si después no me gustaba? Cada vez que íbamos a salir, un rato antes
 yo le decía: “Disculpame, no me da el cuerpo ni la cabeza, 
no tengo ganas”. Y un día le dije: “El viernes voy a tu casa”. Y fui.

¿Desde ahí empezaron a verse más?
Cada diez días. Una vez por semana. Siempre por mi indecisión.

¿No te impactó él, entonces?
Sí, pero todo tranquilo.Yo no venía muy decidida. A los dos nos
 angustiaba mucho tener una cola de cinco autos que nos seguían 
a las dos de la mañana. Después nos tuvimos que acostumbrar. 
Ya llevamos un año y medio.

¡Qué diferentes son tus tres últimas parejas! El francés Julien, 
Mike Amigorena y Martín.
Sí. Nada que ver. Muy distintos entre ellos. No tienen nada en común.
 En cada relación fui aprendiendo cosas mías que me gustan y cosas 
que no me gustan con un hombre. Vas encontrando el hombre que te 
hace mejor a vos.Eso en el mejor de los casos, si lo encontrás en la 
tómbola del amor.Sabés cómo querés que te cuiden, cómo una se 
siente más completa.Ahora me veo mujer. A veces me veía un poco 
infantil,masculina.Verte masculina es el espanto más grande del mundo.

¿Cuándo te veías masculina?
Me refiero a no dejar que me cuiden o hagan cosas por mí.Sentir 
que podés todo,que sos omnipotente,que sos vos la que pelea,
la que provee.Una se pone así cuando el hombre no sabe llevarte 
o no te lleva.

¿Cuándo te veías infantil?
Miles de veces.Cuando le daba bola a cosas que no son importantes en 
una relación. “Divertirme” solamente, creer “pensamos igual”, 
“yo me río solamente con él” (risas). “No nos peleamos”,
 esas cosas horribles.Ahora tengo la sensación de estar enamorada,
 tranquila, contenta y bien. Las preguntas son sobre el 
futuro entre los dos.Ya no es: “¿cómo se hace para estar con otro?”
 Cuando lo conocí a Martín estaba triste, había pasado momentos
 difíciles.A mí la soledad me da mucha tristeza.Entonces empecé 
a divertirme sola, sabía que era mejor eso que estar mal con alguien.

¿Qué te divertía estando sola?
Yo me divierto muy fácil, no me aburro.Siempre tengo algo para hacer.
Hoy pienso en el bebé.Me pregunto cómo se juega con un varón.
A una nena se la peina, la disfraza de princesa.

El varón te asegura un Edipo eterno.
¡Qué suerte!Todavía no tiene nombre el bebé, tenemos una lista. 
Jugamos a llamarlo cada semana de otra manera.
Pensaba ponerle Merlín Atahualpa como Natalia Oreiro (risas).
Un nombre normal, algo lindo para que al chico no le hagan
 bullying en el cole.Hace ocho meses que damos vueltas con el nombre.

¿Qué te gusta de Martín?
Que me puso contenta y tranquila.

Un lindo combo.
Es verdad.Me encanta físicamente, es lindo.La sonrisa me encanta,
 y es inteligente,pero con eso sólo no hacemos nada.
Sabe estar en pareja, entonces es más fácil.
Te puede explicar,divertir, llevar,es curioso,perfeccionista.

Fue muy perseverante, eso es clave.
También.Insiste, no se rinde fácilmente.Como viene de familia
 de docentes, explica hasta que entendés.Entiende lo 
que quiere y lo que querés.Además ya somos grandes.
Venimos con lastre, con historias.Y si bien algunas cosas las
 conocía porque eran de público conocimiento, otras no.
 Pero me intrigaba, por ejemplo,su paso por la política.
Nunca me imaginé estar con alguien que se dedique a la política.

¿No te molestaban “las cosas de público conocimiento”?
Primero lo conocí a él.Y con un par de preguntas me di
 cuenta de cómo era.No sabía si había estado 
en un partido político ni cómo había llegado a ser ministro.

¿Lo googleaste?
No.Internet miente.Hay gente que se dedica a poner información
 falsa sobre ciertos temas.

¿Cómo es estar embarazada?
Camino despacito por la calle.Es raro este estado.Estoy feliz,
 me pegó bien.Siento que pasa rápido,que estoy como de
vacaciones todo este tiempo.

¿Te vas a casar?
Ya nos casamos.Nos aconsejaron que nos casáramos
 para tener el seguro médico.

¿Y el romanticismo?
A la distancia todo es romántico. Hicimos validar el papel
acá.Si hacemos algo,va ser una fiesta.

Es raro que no te hayas casado antes.
Eso pensaba cuando lloraba porque estaba sola (risas).
Ahora ya no.Esta es la primera vez de todo: convivencia,
casamiento, primer hijo y de una relación muy interesante,tranquila.

No hay comentarios.: